Los ‘antisistema’ marcarán el rumbo de la secesión a los independentistas en Cataluña

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Los diez diputados obtenidos por la Candidatura d’Unitat Popular (CUP), que triplica los representantes que obtuvo en la cita autonómica de 2012, serán la llave del próximo gobierno independentista de Cataluña. Nada más conocerse los resultados finales del 27-S, desde esta formación secesionista que aboga por la unificación de los llamados Països Catalans, el fin de los recortes económicos y los desahucios, impuso a Junts Pel Sí (coalición ganadora de las elecciones con 62 escaños, formada por los nacionalistas conservadores del CDC y los independentistas de izquierdas de ERC) una premisa infranqueable: no aceptarán bajo ningún concepto que Artur Mas vuelva a ser president de la Generalitat.

Detrás de estas siglas de la CUP se encuentran líderes vinculados al movimiento antisistema y vecinal catalán y barcelonés en concreto, desde su número uno en las listas para el Parlament, Antonio Baños, periodista experto en temas económicos, pasando por su número dos, Anna Gabriel, profesora de Derecho en la Autónoma de Barcelona, o Josep Manuel Busqueta, ex asesor del Gobierno de Hugo Chávez en Venezuela, además de pastelero, escritor y economista.

Ahora, apenas unos días después de los resultados del 27-S, la imputación por cuatro delitos del president Artur Mas por promover la consulta del pasado 9-N y auspiciarla a través del Gobierno catalán vuelve a complicar aún más la situación de Cataluña, tanto a nivel político como judicial, ya que desde la coalición Junts pel Sí se ha enarbolado rápidamente la bandera del acoso al que el Gobierno central somete presuntamente a la autonomía.

Más ya ha levantado una línea de defensa concreta. Niega que desobedeciera la legalidad vigente porque, argumenta, la consulta alternativa que impulsó era diferente a la inicialmente suspendida. “No desobedecí; había una resolución del Tribunal Constitucional que decía que el decreto del 9 de noviembre no se podía aplicar como lo había firmado”, ha declarado en una entrevista radiofónica. “Sustituimos aquella consulta por una cosa que llamamos ‘proceso de participación’, que también fue recurrido y suspendido pero con un matiz, que es que tras esta suspensión preguntamos qué teníamos que suspender exactamente y el Tribunal Constitucional no nos respondió”.

Tampoco ayuda al lógico discurrir de las cosas que la fecha elegida por la justicia para tomar declaración a Mas como imputado sea el próximo 15 de octubre, precisamente el aniversario de la ejecución del expresidente de la Generalitat Lluís Companys por el franquismo, un día marcado en negro en el calendario por los independentistas. Mas, sobre esta coincidencia, responde: “No tengo vocación de mártir, ni de héroe, solo intento ser un modesto servidor de este país”. El president catalán irá ese día primero a rendir homenaje a su predecesor y después a declarar ante el juez.

Así las cosas, y ante el inmovilismo que sigue evidenciando el Gobierno de Mariano Rajoy con el problema catalán, serán los ‘antisistema’ de la CUP quienes marquen las pautas de un gobierno independentista con una ‘hoja de ruta’ claramente marcada hacia la secesión en un plazo de 18 meses.

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