La juez Alaya ya no pinta nada en las macrocausas andaluzas

2013091023393976589

Todos o la amplia mayoría de los 263 imputados que actualmente acumula la macrocausa judicial de los ERE fraudulentos en Andalucía respirarán desde ahora algo más tranquilos tras conocer que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) se desdice a sí mismo y decide finalmente apartar de manera definitiva del caso a la juez de la Audiencia Provincial de Sevilla Mercedes Alaya, que continuaba con parte del caso en comisión de servicio una vez que se marchó del juzgado de instrucción 6 de Sevilla, ahora en manos de la juez María Núñez Bolaños.

Mercedes Alaya ha puesto en jaque al Gobierno andaluz durante el último lustro con actuaciones más o menos polémicas y líneas argumentales mejor o peor ensambladas. Pero en las últimas semanas todo se ha precipitado y, como si de un guion cinematográfico se tratara, los acontecimientos se han ido solapando con precisión de reloj suizo hasta desembocar en esta última decisión del alto tribunal andaluz, que decide desdecirse y apartar definitivamente a Alaya de la famosa macrocausa aunque en una primera decisión avaló que continuase en la misma.

La instrucción de Alaya ha ido encaminada siempre en una única dirección: certificar con pruebas que el Ejecutivo andaluz malversó dinero a través de la adjudicación de estos ERE de manera fraudulenta, una línea respaldada hasta cierto punto por el propio Tribunal Supremo, aunque éste se limita a tildar las irregularidades de prevaricación administrativa por un procedimiento “ilegal”. Sea como sea, los expresidentes de la Junta Manuel Chaves y José Antonio Griñán, así como hasta nueve exconsejeros están en la larguísima lista de altos cargos de la Administración andaluza imputados.

De entrada, si para algo ha servido apartar a la mediática jueza sevillana de la causa es para que ya no se pueda fotografiar la ansiada imagen de Chaves y Griñan frente a frente en sede judicial con la juez Alaya. La cuenta atrás para llegar a este punto comenzó en mayo pasado, cuando Alaya obtuvo plaza como magistrada en la Audiencia de Sevilla. De esta forma abandonaba el juzgado de instrucción 6 que tramitaba el caso de los ERE, pero solicitó una comisión de servicio para poder seguir instruyendo las macrocausas que ella abrió en su momento.

En todo este tiempo, la decisión se ha ido postergando una y otra vez, con cruces de acusaciones cruzados entre juez saliente y juez entrante, con visiones diametralmente opuestas de la instrucción de estos casos. Alaya recriminó a Núñez su incapacidad para instruir estas complejas causas y la acusó también de mantener “una estrecha amistad” con el consejero de Justicia, Emilio Llera, fiscal de carrera y “notorio detractor del trabajo de esta instructora”, escribió Alaya sin tapujos en un auto.

Mientras tanto, hace unas semanas el exconsejero de Empleo andaluz y mentor político de Susana Díaz, José Antonio Viera, renunció a su acta de diputado, lo que provocó inmediatamente que la causa pasara del Supremo directamente al juzgado de instrucción 6 sevillano ya que no había ya ningún aforado en la misma. De este modo, el Supremo dejaba de ser competente para investigar y juzgar a los cuatro ex altos cargos andaluces imputados: los expresidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán y los exconsejeros Viera y Gaspar Zarrías.

La decisión definitiva del alto tribunal andaluz, adoptada por unanimidad, tiene una trascendencia vital para este proceso judicial, ya que nada tienen que ver los criterios jurídicos que la juez Alaya ha empleado en él con los de su sucesora al frente del juzgado. María Núñez aboga por dividir la causa general en varias subtramas, algo a lo que Alaya se oponía frontalmente porque perdía efectividad la instrucción del caso.

Junto a la juez Núñez, el magistrado que la ayudará a investigar el caso de los ERE y también el de los cursos de formación fraudulentos y la causa de los avales a empresas es Álvaro Martín, que en este momento ya se encontraba en comisión de servicio en labores de apoyo para el funcionamiento habitual del juzgado.

Por el momento se desconocen los motivos que han llevado a apartar a Alaya de estas macrocausas, ya que ha remitido su informe definitivo al Consejo General del Poder Judicial, aunque una de las razones de peso que más ha barajado el alto tribunal andaluz para decantarse por apartar a Alaya ha sido la opinión personal de Núñez, que ha declinado cualquier tipo de ayuda o colaboración de Alaya en su juzgado.

En la red Twitter miles de usuarios están concentrando sus críticas a través de la etiqueta #YoapoyoalaJuezAlaya, usada por vez primera en marzo de 2013 por un usuario canario (@arcas_santana). En concreto, el mensaje ha sido utilizado en apenas 24 horas en un total de 260 tuits, que han generado casi 400.000 impresiones en la Red. De esos 260 mensajes en Twitter, un total de 70 son originales (26%), mientras que 181 son retuits de los anteriores (69%).

Sin comentarios

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *