La izquierda es mucho más que Podemos

Convocatoria_Civica

Alberto Garzón reta a Iglesias a primarias tras el varapalo del 27-S mientras otras fuerzas de izquierdas como la Convocatoria Cívica de Baltasar Garzón plantean acudir a las generales sin Podemos.

Los resultados electorales en Cataluña el pasado 27 de septiembre han servido para extraer sobradas conclusiones del proceso soberanista y secesionista y también para constatar que el bipartidismo imperante en España desde la Transición democrática sigue tocando fondo y continúa su sangría de votos cita electoral tras cita electoral. Y una última conclusión que parece haber sacado quien menos se esperaba: el líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha comprobado con la sentencia inapelable de las urnas, que la confluencia con la emergente Podemos no ha sido un buen negocio no solo para Podemos sino sobre todo para sus siglas, Izquierda Unida.

Tanto es así que cuando en 2012 ICV acudió en solitario a la cita con las autonómicas catalanas obtuvo dos diputados más que los que actualmente ha obtenido la confluencia de varias formaciones bajo la marca Catalunya Sí que es Pot. De 13 representantes han pasado a 11.

Aunque de uno y otro lado se extraigan explicaciones dispares para buscar las causas de este sorprendente descenso en pleno proceso de expansión y crecimiento de la marca Podemos a nivel nacional, la realidad ha puesto de manifiesto que esta confluencia coyuntural cara a las próximas generales ha sido un absoluto fiasco. De ahí que ahora el coordinador general de IU, Alberto Garzón, no sólo no apruebe los planes que Podemos ha perfilado para él para las generales (que sea cabeza de lista por Málaga) sino que reta al líder de la formación morada para que se bata con él en unas hipotéticas primarias para resolver quién sería el cabeza visible de una cada vez más lejana posibilidad de que Podemos acuda unida a la confluencia formada por fuerzas de izquierdas bajo la marca Ahora en común.

Garzón no ha negado que “los malos resultados” del 27-S le reafirman en su idea de continuar la “hoja de ruta” marcada por su formación, IU, para las generales del 20 de diciembre. Y es más, está dispuesto a presentarse en unas primarias “con cualquier persona, incluido Pablo Iglesias” para despejar quién debe liderar esta confluencia de unidad popular. O sea, un nuevo quebradero de cabeza para Pablo Iglesias y los suyos, que no esperaban este frenazo catalán a sus aspiraciones a la Moncloa.

Resulta cuanto menos paradójico que dirigentes de Podemos como Juan Carlos Monedero critiquen ahora, a toro pasado tras el 27-S, la “sopa de siglas” del experimento catalán, cuando hasta este momento la cúpula del partido morado siempre había abogado por sumar a la marca Podemos un “guion” y el nombre de cualquier otra formación que quisiera sumarse a su proyecto, esos sí, siempre bajo la batuta de Podemos.

El 27-S ha dado un serio aviso y el margen de maniobra es ya muy escaso porque las generales del 20-D están a la vuelta de la esquina y dar la vuelta a las encuestas siempre resulta un objetivo pocas veces realizable.

A todo esto se suma otros movimientos en la orilla izquierda de la política española, como los que encabezan el ex juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón y el dirigente de Izquierda Unida Gaspar Llamazares. Varias iniciativas sociales y políticas como Convocatoria Cívica, auspiciada por el ex juez; Izquierda Abierta, el partido dentro de IU del excoordinador de la federación de izquierdas, Somos Izquierda o Los Verdes, han creado un “espacio de debate” con la única intención de promover una lista conjunta de la izquierda para las elecciones generales, siempre al margen del modelo planteado por Podemos, con una clara tendencia a la baja según todas las encuestas.

El ex juez de la Audiencia Nacional fue especialmente crítico con la oferta lanzada por Podemos para la confluencia de fuerzas políticas. “Lo que plantean es una especie de contrato de adhesión como los de los 80, en los que no te dejaban modificar una sola cláusula y te quedabas asfixiado. O te adhieres, o te jodes. Eso no es así, y de ahí la apelación de que seamos capaces de encontrar ese espacio común, unitario, donde no está nadie excluido”, explica Baltasar Garzón.

La pugna se centra ahora, por tanto, en la posibilidad del todo incierta a día de hoy de que Podemos abra de nuevo su proceso de primarias para incluir en las listas a personalidades relevantes que están entrando a formar parte de este conglomerado de fuerzas de izquierda. Es precisamente esta no alineación predeterminada de Podemos con la izquierda al creer que resta votos uno de los aspectos que más han criticado algunos dirigentes de este “espacio de debate” a la izquierda del PSOE.

Mientras, el tiempo sigue corriendo en contra, tanto para unos como para otros y en esta indefinición otros por el centro-derecha (Ciudadanos) y por el centro-izquierda (PSOE) están tomando posiciones ventajosas de salida. Llegarán las navidades y el 20-D se verá verdaderamente quién o quiénes llevaban razón.

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