El PSOE no expulsa a Chaves, Griñán y Zarrías, y Viera se da de baja pero no entrega su escaño

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El PSOE, que tanto ha enarbolado la bandera de la tolerancia cero contra la corrupción en los últimos años, mantiene en el seno del partido a tres miembros destacados que son acusados por el Tribunal Supremo de graves delitos de corrupción institucionalizada en Andalucía entre los años 2000 y 2009. Los socialistas creen que todo queda saldado con la entrega voluntaria de las actas de diputados de Manuel Chaves y Gaspar Zarrías, y la renuncia voluntaria de José Antonio Griñán a su escaño en el Senado. El caso de José Antonio Viera, ex secretario general del PSOE sevillano y mentor político de la presidenta andaluza, Susana Díaz, ha tomado un derrotero inesperado al rechazar el ex secretario general del PSOE sevillano entre 2004 y 2012 entregar su acta de diputado para mantenerse como aforado. Viera se ha dado de baja en el PSOE y ha pasado al Grupo Mixto en el Congreso.

Han tenido que pasar veinticuatro horas después de conocerse el demoledor auto de imputación de 129 folios del juez del Supremo Alberto Jorge Barreiro contra los dirigentes socialistas por el presunto fraude de los ERE ilegales para conocer la opinión de la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. Hace seis meses aseguraba que creía “en la honradez de Chaves y Griñán, no tienen nada que ocultar”. Díaz siempre ha tenido claro que por encima de su propio partido estaba su tierra, Andalucía. En esta misma tierra, sus dos últimos predecesores en el cargo participaron, según el juez del Supremo en una gran estructura fraudulenta de ayudas ilegales por valor de casi mil millones de pesetas sin que nadie hiciese nada durante más de una década.

La presidenta andaluza, al ser preguntada sobre la suspensión de militancia de los imputados en el caso de los ERE, ha aludido al código ético del PSOE, que marca la baja del partido en el momento en el que hay una condena en firme o en caso de ser imputado en un delito y no renunciar al cargo, situación en la que se encuentra ahora Viera. Díaz ha asegurado que “en el PSOE no va a haber ningún imputado en un cargo público, pero este señor (Viera) iba en una lista del PSOE y por higiene política debe entregar su acta, renunciar y dimitir de su cargo”. Hasta en tres ocasiones Díaz ha repetido que “Viera tiene que entregar su acta de diputado”. “Era una persona que integraba el PSOE, que ha puesto el listón en la imputación de un delito”, añade la presidenta andaluza.

“Chaves aprobó en Consejo de Gobierno como Presidente de la Junta los proyectos de presupuesto correspondientes a los ejercicios económicos de los años 2002-2009, con conocimiento de que figuraban en el programa 31L transferencias de financiación de la Consejería de Empleo IFA/ODEA dedicadas al pago de subvenciones. Las partidas de esos programa –apunta el juez del Tribunal Supremo Alberto Jorge Barreiro– no se dedicaban a gastos de explotación de la empresa pública, como aparentaba el nombre con que se presupuestaban, sino a pagar auténticas subvenciones sociolaborales y a empresas en crisis que habían sido concedidas infringiendo el procedimientos legal”. Así, según el demoledor auto del juez, Chaves “contribuyó a materializar el otorgamiento de ayudas / subvenciones a sabiendas de que se otorgaban sin cumplimentar los requisitos legales y sin pasar los controles propios de las subvenciones regladas ni tampoco de las excepcionales”.

Barreiro resume en una palabra las excusas dadas por los dos ex presidentes andaluces: “absurdas”. El juez no se ha creído en absoluto las argumentaciones de Chaves y Griñán durante su comparecencia como imputados ante el Supremo, en las que aseguraron que sus subordinados no les mantenían al corriente del sistema presuntamente ilícito en la concesión de las ayudas, por un montante total de casi mil millones de euros entre los años 2000 y 2009, cuando la Junta de Andalucía puso fin a las transferencias de financiación, aunque fueron sustituidas según el juez instructor del Supremo por otro sistema tan ilegal como el primero. “La concesión de ayudas volvió a ser gestionada en la misma forma ilegal aplicada durante los 10 años anteriores”, señala el juez.

Las reacciones dentro del PSOE se produjeron según el guion establecido, con rapidez, frialdad hacia los inculpados, pero acariciando la presunción de inocencia de los mismos como arma de defensa para no expulsarlos de inmediato de las filas socialistas. El secretario de Organización del PSOE, César Luena, destacó que los tres aforados habían puesto su cargo a disposición del partido “por propia iniciativa”, algo que el PSOE aceptó sin pestañear. Horas después se ha conocido que esto no era cierto en su integridad puesto que Viera, el más perjudicado al estar también acusado de malversación de caudales públicos, no solo se ha negado a entregar su acta de diputado sino que también se ha pasado al Grupo Mixto tras darse de baja en el PSOE, alguno que no han hecho sus hasta ahora compañeros de partido y de escaño.

Solo a través de un comunicado oficial se ha podido saber la opinión del PSOE andaluz. Su secretario de Organización y mano derecha de Susana Díaz, Juan Cornejo, subrayó lo dicho por el responsable federal. “El PSOE de Andalucía respeta el proceso judicial y espera que sus defensas puedan demostrar su inocencia”. Dentro de la frialdad, fueron unas palabras amables para quienes lo han sido todo en la gestión de Andalucía durante las tres últimas décadas, que ahora salen por la puerta de atrás y apuntados directamente por la justicia. “Los socialistas cumplimos los compromisos que adquirimos con los ciudadanos. Nos gustaría que el resto de partidos hiciera lo mismo”, añadió Cornejo apuntando inmediatamente hacia fuera.

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