Bruselas frena aún más los pies a España

00124-1024x512

Ni el optimismo del Gobierno de España ni el moderado pesimismo de la Unión Europea hace un mes, sino todo mucho peor de lo previsto por ambas partes. La Comisión Europea ha vuelto a echar el freno, esta vez completamente en seco, a las expectativas del ejecutivo de Mariano Rajoy respecto a las previsiones de contención del déficit previstas para 2015 y 2016. El déficit público de España se situará, según estima ahora Bruselas, en el 4,7% del PIB, frente al 4,5% previsto hace sólo un mes, con lo que se eleva medio punto por encima del objetivo 4,2% pactado por el Gobierno con la Unión Europea de Angela Merkel.

Este cambio repentino en las cuentas de previsiones de la Comisión Europea respecto a España se debe a la revisión a la baja del PIB nominal del pasado 2014, lo que se ha traducido en una décima más para el déficit, y en la “reclasificación de inversión pública a nivel regional”.

Con estas nuevas previsiones, Bruselas vuelve a reabrir la brecha que ya se gestó hace unas semanas cuando el Gobierno de Rajoy presentó sus cuentas para 2016. Entonces, la Comisión Europea leyó la cartilla a España porque estaba convencida de que no cumpliría con los objetivos de déficit pactados para este 2015. Ahora, Bruselas se resigna a que solo sea el nuevo ejecutivo que salga de las urnas el próximo 20-D el que reconduzca las cuentas públicas españolas.

Además, la Comisión da por hecha una “desaceleración” en el ritmo del crecimiento económico durante el tercer trimestre del año, aunque especifica que este se mantendrá “robusto” gracias a una creación de empleo “sostenida”, una mejora de las condiciones de financiación, un aumento de la confianza y gracias también al nivel bajo de los precios del petróleo.

Bruselas pone el límite de la expansión de la economía española en un 3,1% en 2015 y no el 3,3% que vaticina Rajoy. Para los próximos años, las previsiones comunitarias dejan las estimaciones de crecimiento en el 2,7% en 2016 y en un 2,4% en 2017, sobre todo motivado por la demanda interna.

De este modo, estas estimaciones colocan a España como la séptima economía de la Unión Europea que más crece, empatada con Luxemburgo, y detrás de Irlanda (con un crecimiento del 6%), República Checa y Malta (ambos con un crecimiento del 4,3%), Polonia y Rumanía (3,5%) y Eslovaquia (3,2%).

El informe de Bruselas también considera que la mayor moderación salarial y un crecimiento lento de los costes laborales puestos en práctica en España “deberían continuar apoyando una robusta creación de empleo” al tiempo que se reduciría la tasa de paro, aunque con una leve desaceleración. Así, los indicadores que maneja la Comisión prevén un crecimiento del empleo del 2,8% en España en 2015, el mejor registro de la UE para este año, y también espera mejoras del 2,5% y del 2% para 2016 y 2017, respectivamente.

El déficit estructural, por su parte, se mantendrá estable, alrededor del 2,5% del PIB, mientras que la deuda pública alcanzará el 101,3% en 2016, antes de bajar al 100,4% en 2017, según las nuevas estimaciones de Bruselas.

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *